El cine y yo

Me resulta imposible imaginar mi vida sin el cine. De alguna manera me ha ido conformando en salas oscuras, donde el universo por entero brillaba ante mí y la realidad, la otra realidad, desaparecía milagrosamente para dar paso a una vida ilimitada. Al menos, cuando yo era niño era así.


Uno de los primeros recuerdos que tengo es de pánico y fascinación. La película se titulaba "Jerónimo" y yo tenía tres años. En un televisor en blanco y negro, con una imagen seguramente bastante pobre, aquella película me aterraba y me atraía en partes iguales, y yo sentía que estaba ante algo que me superaba. Desde entonces, mi vida y el cine han ido de la mano.


El cine me nutría de imágenes que abrían mi imaginación como quién abre una ventana a las montañas. El cine me proporcionaba una vida nueva infinita en aventuras y en heroicidades. El cine era un baúl, un escondite y una fuente. En el misterio estaba la plenitud.


El cine eran las sesiones de los sábados a las cuatro; eran las películas para adultos a las que accedíamos antes incluso de llegar a pisar la adolescencia, con el atractivo inmenso de todo lo prohibido; eran las fichas en cartulinas y los recortes de fotografías; eran los estrenos con colas interminables; era la conversación con aquella chica que me atrapó hasta hacerme olvidar donde estábamos... e incluso fue una declaración de amor.


No puedo imaginarme mi vida sin el cine. Nada sería lo mismo. Dejemos pues que pasen ante nosotros, en palabras, imágenes de toda una vida.

miércoles, 1 de abril de 2026

El círculo



Dirección: James Ponsoldt.

Guion: James Ponsoldt y Dave Eggers (Novela: Dave Eggers).

Música: Danny Elfman.

Fotografía: Matthew Libatique.

Reparto: Emma Watson, Tom Hanks, John Boyega, Karen Gillan, Ellar Coltrane, Patton Oswalt, Glenne Headly, Bill Paxton.

Cuando Mae Holland (Emma Watson) es contratada por la empresa más poderosa de internet, El círculo, se siente realmente afortunada. Además, en poco tiempo pasará a ser uno de los rostros más conocidos de la misma.

El círculo plantea un debate que en 2017, el año de su estreno, parece ya demasiado obvio: la peligrosidad de estar controlados por las redes, la ausencia de libertad y privacidad por culpa de una sociedad en la que cada vez estamos más expuestos.

Para poder darle a la idea cierta fuerza dramática, el guión otorga a la empresa protagonista un poder a nivel mundial realmente asombroso, influyendo hasta en muchos gobiernos.

El problema, como decía, es hacer una película con estos mimbres en 2017, cuando el debate resulta innecesario. Las obras de ciencia ficción nos advertían de problemas futuros, algunos que nunca vieron la luz, y ahí radicaba su fuerza. Pero advertirnos de algo que ya conocemos y padecemos es algo inútil. Pero sobre todo al hacerlo con tan poca profundidad y calidad.

Las ideas que se muestran en El círculo son tan básicas que más que miedo dan risa. Es todo tan pueril que jamás nos tomamos nada de lo que se cuenta en serio. Al lado de ello, tenemos unos personajes que no se sienten reales. Mae, por ejemplo, no termina de definirse con cierta coherencia y, por eso, sus decisiones parecen arbitrarias o sencillamente idiotas. Pero lo que le pasa a ella le ocurre al resto de personajes, que no tienen profundidad y, la mayoría de ellos, ni interés. Al principio, se puede pensar que irán desarrollándose conforme avance la cinta, pero no es así y se quedan en muy poca cosa.

Con todo ello, es fácil adivinar la falta absoluta de dramatismo en lo narrado. No pasa nada relevante durante casi toda la cinta y, cuando al fin el guión intenta sacudirnos del asiento con algo que debería ser relevante, la puesta en escena es rutinaria y el efecto es mínimo. Incluso el final es tan anodino que nos quedamos esperando que no sea ese, sino que algo más tiene que pasar después. Y no es así. No hay más porque tampoco hubo nada antes.

Y tampoco encontraremos refugio en el tema del reparto. Es verdad que la presencia de Tom Hanks es un aliciente, pero su participación no es tan determinante como podría esperarse y en relación a Emma Watson, creo que le falta bastante para ser la figura que pueda llevar el peso de una película sobre sus hombros.

De verdad, es casi surrealista terminar de ver la película y pensar que no hemos visto nada de nada.

miércoles, 18 de marzo de 2026

No me mandes flores



Dirección: Norman Jewison.

Guion: Julius Epstein (Obra: Norman Barasch y Carroll Moore).

Música: Frank De Vol.

Fotografía: Daniel Fapp.

Reparto: Rock Hudson, Doris Day, Tony Randall, Paul Lynde, Clint Walker, Hal March, Edward Andrews, Patricia Barry, Clive Clerk, Dave Willock, Aline Towne, Helene Winston, Christine Nelson.

George Kimball (Rock Hudson) es un hipocondríaco que, pensando que va a morir pronto, intenta asegurar el futuro de su esposa (Doris Day). 

Rock Hudson y Doris Day fueron grandes estrellas a mediados del siglo pasado, por lo que no fue raro que Hollywood quisiera aprovecharse de ello juntándolos en tres comedias, Confidencias a medianoche (Michael Gordon, 1959), Pijama para dos (Delbert Mann, 1961) y No me mandes flores de 1964, dando lugar a una de las parejas más populares de aquellos años.

He de reconocer que este tipo de cine no es de mi agrado. En aquella época, estas comedias representaban una manera de entender la vida y el cine muy concretos, ofreciendo una imagen edulcorada de la realidad, difundiendo el estilo de vida americano como algo idílico, mostrando una clase media pudiente y feliz, como si la vida fuera un cuanto de hadas.

Otro defecto de este cine es que el humor del que hace gala es bastante burdo, sin mucha imaginación, por lo que hoy en día resulta bastante desfasado, con bromas demasiado infantiles. Pensemos que son productos enfocados a las familias de entonces y el mundo ha cambiado demasiado.

A pesar de todo, bien como productos típicos para conocer una época o bien por el mero placer cinéfilo, No me mandes flores es una comedia bastante agradable de ver. Como toda comedia romántica, se crea un conflicto que resulta algo simplista e infantil para dar pie al enfrentamiento entre el matrimonio protagonista, sin embargo, también hay que reconocer que en medio de un humor mediocre encontramos algunas pequeñas notas de calidad que, aunque no suponen un crecimiento cualitativo importante, sí que nos deparan algunos buenos momentos, sobre todo en la segunda mirad de la cinta, que la elevan un poco sobre otras películas similares.

Pero el atractivo de No me mandes flores residía entonces en la pareja protagonista: Rock Hudson y Doris Day. Él era un arquetipo del americano sano, fuerte y guapo, aunque acabaría por descubrirse la mentira de Hollywood, que ocultó su homosexualidad hasta que la realidad terminó por salir a la luz. Doris Day era por su parte el modelo de belleza de clase media: dulce, simpática, encantadora y recatada. Y aunque esos modelos hayan pasado de moda, es indudable que desprendían cierto encanto que se ha mantenido hasta el presente. Funcionan muy bien como pareja y, a favor de Hudson, su hombría no es pétrea y se encuentran puntos de debilidad que añaden humanidad a su personaje.

Estamos pues ante una comedia no especialmente brillante, pero es un magnífico ejemplo de su época y no está demás poder disfrutarla en su justa medida sin prejuicios.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Cualquiera menos tú



Dirección: Will Gluck.

Guion: Ilana Wolpert y Will Gluck.

Música: Este Haim y Christopher Stracey.

Fotografía: Danny Ruhlmann.

Reparto: Sydney Sweeney, Glen Powell, Alexandra Shipp, GaTa, Hadley Robinson, Michelle Hurd, Dermot Mulroney, Darren Barnet, Bryan Brown, Rachel Griffiths. 

Bea (Sydney Sweeney) y Ben (Glen Powell) se conocen por casualidad e inmediatamente se sienten atraídos el uno por el otro. Sin embargo, un malentendido los lleva a enemistarse, algo que afectará decisivamente su reencuentro en la boda de la hermana de Bea (Hadley Robinson).

Uno de los géneros más complicados es la comedia y, dentro de ella, la comedia romántica puede que se lleve la palma porque es muy sencillo caer en vulgaridades o en cursilerías varias. Mantener el pulso en este tipo de cintas es complicado.

Y buena prueba de ello la tenemos con Cualquiera menos tú (2023), dónde comprobamos que tener a una estrella como Sydney Sweeney no basta para tener un producto digno.

El guión cae en todas las tonterías posibles, desde escenas de cierto contenido sexual bastante forzadas y sin venir a cuento hasta chistes tan infantiles que producen vergüenza ajena.

Si nos centramos en la historia de amor entre Bea y Ben, comprobamos sus debilidades desde el primer minuto, cuando la ruptura entre ambos resulta demasiado temprana y sin un sustento creíble. A partir de ahí, el guión se empeña en crear situaciones forzadas que no resultan convincentes para intentar alargar el conflicto. Por ejemplo, con el tema de la boda y cómo Bea y Ben fingen estar juntos, la situación no solo parece muy artificial, sino ridícula, aderezada además con un humor burdo y que difícilmente puede resultar gracioso a personas adultas.

La esencia del problema de la película es que los personajes son tan superficiales que todo nos resulta bastante indiferente. Para que la cosa funcionara hubiera sido necesario profundizar más en Bea y Ben, que parecen simples maniquíes de cuerpos perfectos sin nada más que mostrarnos. De ahí que cuando la historia intenta ponerse más seria, profundizando en los sentimientos y problemas personales de ambos, resulte muy poco convincente.

Nada bueno que decir del final, tan poco brillante que ni siquiera nos saca una sonrisa de complicidad.

Una pena, pues la comedia romántica, bien hecha, me parece un género maravilloso, pero con Cualquiera menos tú tenemos uno de los ejemplos menos logrados.

jueves, 12 de febrero de 2026

Puñales por la espalda: De entre los muertos



Dirección: Rian Johnson.

Guion: Rian Johnson.

Música: Nathan Johnson.

Fotografía: Steve Yedlin.

Reparto: Daniel Craig, Josh O'Connor, Glenn Close, Josh Brolin, Mila Kunis, Jeremy Renner, Kerry Washington, Andrew Scott, Cailee Spaeny, Daryl McCormack, Thomas Haden Church, Jeffrey Wright, Annie Hamilton.

 El joven reverendo Jud Duplenticy (Josh O'Connor) es enviado para ayudar al díscolo Monseñor Wicks (Josh Brolin) en su parroquia. Cuando este muere asesinado en extrañas circunstancias, el detective Benoit Blanc (Daniel Craig) acude a resolver el misterio.

Tercera entrega de la serie inaugurada por Puñales por la espalda (Rian Johnson, 2019) y que continuó en 2022 Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion (Rian Johnson).

En esta entrega del año 2025, Rian Johnson, sin dejar de lado los toques de humor, adopta un enfoque mucho más serio, con elementos incluso de cine de terror, ofreciendo un espectáculo resultón que mantiene el toque peculiar de la saga.

La película se apoya en una fórmula que lleva muchísimo tiempo funcionando: plantear un crimen en apariencia irresoluble y llevar al espectador, de la mano del misterio, hasta la resolución final. Es algo que siempre funciona si se tiene el sentido común de no engañar al espectador y ofrecer un espectáculo digno. 

Y comenzando con un reparto muy logrado, Johnson reúne los elementos necesarios para su propósito: ofrecer una película que nos entretenga durante toda la duración de la misma, algo que consigue a pesar de las más de dos horas de metraje.

La clave de todo es una puesta en escena cuidada, un ritmo que no de lugar a tiempos muertos y un derroche de palabrería que nos mantenga expectantes y le de a los personajes el empaque necesario para construir un relato con cierta profundidad. Es verdad que lo que se persigue no es hacer una película de denuncia o crítica, sino un simple entretenimiento, pero todo juega su papel para amueblar debidamente la propuesta.

Se puede achacar lo rebuscada de la solución, pero ello no la hace inverosímil, con lo que el director evita uno de los fallos más recurrentes del género: presentar una solución que defraude al espectador. En este caso, aceptamos la solución que, aunque retorcida, resulta también bastante bien elaborada y con cierto sentido.

No es que la película vaya a marcar época, pero no creo que sea lo que se buscara, sino ofrecer un producto de cierta calidad dentro de la premisa de un consumo de masas sin demasiadas exigencias. Cumple con lo que se espera de ella y eso es de agradecer.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Tres anuncios en las afueras



Dirección: Martin McDonagh.

Guion: Martin McDonagh.

Música: Carter Burwell.

Fotografía: Ben Davis.

Reparto: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, Lucas Hedges, Peter Dinklage, Abbie Cornish, Željko Ivanek, Caleb Landry Jones, John Hawkes, Samara Weaving. 

Enfadada por la falta de progreso en la investigación sobre la violación y asesinato de su hija, Mildred Hayes (Frances McDormand) decide alquilar tres vallas publicitarias donde expresar su ira.

Tres anuncios en las afueras (2017) tiene su origen en unas vallas publicitarias parecidas a las de la película que el director vio durante un viaje por el Sur de los Estados Unidos.

Es un arranque muy peculiar para una cinta que trata del odio y el dolor, la soledad, la amargura y la frustración. Y a pesar de que McDonagh salpica la historia con pequeños momentos de humor, el resultado es un film bastante deprimente porque asistimos a un retrato de unos personajes que no saben cómo encajar su sufrimiento y hacerle frente de una manera sensata. De ahí sus reacciones violentas e injustas que hacen que no podamos defenderlos, incluso cuando el dolor que arrastran pueda llevarnos a la compasión en un primer instante.

De ahí que la película resulte bastante difícil de digerir, pues no podemos identificarnos ni aplaudir el comportamiento de los protagonistas. Y si Mildred nos despertaba cierta simpatía al principio, conforme avanza la historia va convirtiéndose en alguien cuyos actos es imposible defender. Incluso si el director intenta edulcorar la cosa con un final tan forzado como absurdo, no parece que la redención de Mildred llegue a parecernos posible.

Otro detalle un tanto cuestionable es la deriva melodramática de la historia en muchos momentos. Si bien puede estar en cierto modo justificado este enfoque, acaba por convertir la película en algo demasiado truculento y excesivo, lo que le resta verosimilitud en favor de un dramatismo muy peliculero.

En cambio, el reparto es soberbio, con Frances McDormand brillante y muy convincente, Sam Rockwell excelente y Woody Harrelson perfecto en su papel y protagonizando el mejor momento de toda la cinta con la carta que le escribe a su esposa (Abbie Cornish) como despedida.

jueves, 22 de enero de 2026

Pequeños detalles



Dirección: John Lee Hancock.

Guion: John Lee Hancock.

Música: Thomas Newman.

Fotografía: John Schwartzman.

Reparto: Denzel Washington, Rami Malek, Jared Leto, Chris Bauer, Sofia Vassilieva, Natalie Morales, Terry Kinney, Michael Hyatt.

Una serie de asesinatos de mujeres en Los Ángeles parecen apuntar a un asesino en serie y para Joe Deacon (Denzel Washington) puede tratarse del mismo tipo al que siguió la pista años atrás.

Pequeños detalles (2021) tiene la apariencia de un thriller en torno a un asesino en serie. Sin embargo, la originalidad del John Lee Hancock reside en que la historia deja de lado en gran medida tanto los crímenes, que se presentan mediante elipsis, lo cuál se agradece pues evita la consabida truculencia que suele acarrear este tipo de enfoques, como la investigación policial para enfocar la trama en los protagonistas: un antiguo detective venido a menos (Washington), el detective encargado de investigar los asesinatos, Jim Baxter (Rami Malek) y el principal sospechoso, Sparma (Jared Leto).

A favor del enfoque de Hancock, decir que el retrato de los tres implicados se realiza con bastante acierto. No se evitan ciertos tópicos, como el pasado oscuro de Deacon, que se desvela al final, pero en líneas generales la manera de acercarnos a los protagonistas es bastante sutil, dejando siempre las puertas abiertas a nuestras suposiciones, lo que añade ese punto de incertidumbre y duda necesario para mantener nuestro interés, una vez que la investigación pasa a un segundo plano.

Pero si el enfoque es correcto, su desarrollo lo es menos. Tal vez tanta indefinición perjudica la intensidad y el resultado es una película un tanto fría y en la que faltan momentos importantes que creen la tensión que se echa de menos a lo largo de toda la cinta.

Menos mal que el reparto compensa en parte esa carencia, con la solvencia habitual de Denzel Washington y un muy buen trabajo por parte de Jared Leto, dando vida a un tipo oscuro y peligroso sin caer nunca en excesos.

Por desgracia, parte del final no me pareció del todo convincente. Me refiero a cuando Baxter acompaña a Sparma en busca del cadáver de una mujer desaparecida. La escena, demasiado larga, con la impresión de tener demasiados minutos de relleno, termina resultando algo ilógica, tal vez porque el comportamiento del detective no parece el más lógico y eso podríamos achacarlo a un fallo del guión a la hora de definir a este personaje.

El desenlace, sin embargo, me gustó bastante al salirse de lo más trillado y ofrecer un enfoque menos habitual, donde la ética y la moral se sacrifican por una causa tal vez noble, pero cuestionable.

En todo caso, sin ser una película redonda, Pequeños detalles juega con cierta originalidad y un buen gusto innegable a la hora de la puesta en escena. 

viernes, 16 de enero de 2026

El asesino del juego de citas



Dirección: Anna Kendrick.

Guion: Ian McDonald.

Música: Dan Romer y Mike Tuccillo.

Fotografía: Zach Kuperstein.

Reparto: Anna Kendrick, Daniel Zovatto, Tony Hale, Nicolette Robinson, Pete Holmes, Autumn Best, Kathryn Gallagher, Kelley Jakle. 

Sheryl (Anna Kendrick), aspirante a actriz, participa en un concurso de citas de televisión para ganar algo de dinero. Lo que no sabe es que el concursante al que elige como pareja es un asesino en serie (Daniel Zovatto).

Interesante debut en la dirección de Anna Kendrick que con El asesino del juego de citas (2023) demuestra que se puede aportar algo de imaginación a un género que se mueve generalmente en terrenos poco creativos.

Kendrick eligió un caso real, el del psicópata Rodney Alcala, que se cree que pudo asesinar en la década de los setenta a cerca de ciento treinta mujeres, siendo finalmente detenido y condenado, muriendo en prisión.

Lo primero que destaca en la puesta en escena de Anna Kendrick es la sencillez. La directora se limita a lo fundamental, evitando además los detalles más macabros de la historia, lo que se agradece, sin adornos superfluos. Y gracias a ello, a su estilo directo, logra involucrarnos desde el primer momento. Es maravilloso como, en el primer asesinato que nos muestra, en unos segundos humaniza a la víctima para lograr que sintamos verdadero miedo y lástima por esa mujer. Es todo un ejemplo de precisión narrativa.

A partir de ahí, jugando con saltos constantes en el tiempo que, si bien pueden molestar al principio, resultan a la larga muy útiles agilizando el desarrollo, va construyendo un relato que se aparta afortunadamente de lo más vulgar del género. Porque la clave es que la directora no busca asustarnos ni implicarnos a base de juegos y excesos, sino que su idea es mucho mejor: conocer o sufrir la enfermedad del asesino, un hombre frío y desequilibrado, mediante un relato desprovisto de adornos sobre su comportamiento. En la eficacia del mismo hay que alabar el gran trabajo de Daniel Zovatto que, con una economía de gestos prodigiosa, es capaz de infundirnos verdadero terror hacia su persona.

Kendrick, además de la elegante y simple puesta en escena, se sirve también de una fotografía de tonos fríos que armoniza perfectamente con la mente del asesino. El resultado es una cinta perturbadora que no necesita de artificios para ponernos un nudo en la garganta.

El asesino del juego de citas me parece un muy buen debut de la actriz tras las cámaras.