Dirección: Mouly Surya.
Guion: John Brancato, Josh Olson y Halley Gross.
Música: Enis Rotthoff.
Fotografía: Zoë White.
Reparto: Jessica Alba, Mark Webber, Tone Bell, Jake Weary, Gabriel Basso, Anthony Michael Hall, Kaiwi Lyman, Hari Dhillon.
Parker (Jessica Alba), una militar altamente cualificada, regresa a su pueblo natal cuando le comunican la muerte de su padre.
Detonantes (2024) es una película de acción que se inscribe en esa corriente actual que le da el protagonismo a las mujeres, convirtiéndolas en una copia de los héroes de acción masculinos, pues en realidad este es un género que se mueve por lo general en terrenos muy trillados.
Los fans de Jessica Alba están pues de suerte, pues vuelve a las pantallas convertida en toda una heroína de lo más dura, pero sin perder su innegable encanto, y puede que a la postre ese sea el principal atractivo de Detonantes, porque, el guión no ofrece realmente nada novedoso.
Para empezar tenemos la típica introducción que sirve para presentarnos a la protagonista con sus habilidades en la lucha, lo que nos indica a las claras por dónde van a ir los tiros. Pero además sirve también para mostrarnos su calado moral; Parker no duda en enfrentarse a un colega si es para oponerse a actos cobardes y reprobables. Y aquí vemos claramente la simpleza y candidez del argumento.
A partir de ahí, la acción pasa al pueblo natal de Parker, en dónde descubrirá una oscura trama de tráfico de armas que es la causa de la muerte de su padre, asesinado cuando supo de dicha trama. Y es aquí dónde el guión muestra sus debilidades, pues el regreso de Parker a su pueblo está desaprovechado al no profundizar el guión en sus relaciones pasadas o dar más relieve a personajes clave en la historia. Y es que el argumento parece despreciar todo lo secundario que nos desvíe de la acción pura y dura, lo cuál es un error, pues sin una historia convenientemente amueblada, las escenas de lucha pierden dramatismo y todo se queda en algo demasiado simple y básico como para interesarnos realmente.
Por ejemplo, habría ayudado mucho desarrollar la relación de Parker y el sheriff Jesse Swann (Mark Webber), el antiguo novio de la chica, con un papel clave en el drama; de ahí que esa omisión reste todo el dramatismo al desenlace, cuando él y Parker han de saldar cuentas.
A favor de Detonantes podemos decir que las escenas de acción resultan bastante correctas, sobre todo el incendio del local de Parker, y que, a pesar de las limitaciones argumentales, la cinta se desarrolla de manera bastante fluida, con lo que no llega a aburrir ni a cansar en ningún momento. Pero, en general, es una película bastante plana y predecible que no dejará huella en el espectador.
