El cine y yo

Me resulta imposible imaginar mi vida sin el cine. De alguna manera me ha ido conformando en salas oscuras, donde el universo por entero brillaba ante mí y la realidad, la otra realidad, desaparecía milagrosamente para dar paso a una vida ilimitada. Al menos, cuando yo era niño era así.


Uno de los primeros recuerdos que tengo es de pánico y fascinación. La película se titulaba "Jerónimo" y yo tenía tres años. En un televisor en blanco y negro, con una imagen seguramente bastante pobre, aquella película me aterraba y me atraía en partes iguales, y yo sentía que estaba ante algo que me superaba. Desde entonces, mi vida y el cine han ido de la mano.


El cine me nutría de imágenes que abrían mi imaginación como quién abre una ventana a las montañas. El cine me proporcionaba una vida nueva infinita en aventuras y en heroicidades. El cine era un baúl, un escondite y una fuente. En el misterio estaba la plenitud.


El cine eran las sesiones de los sábados a las cuatro; eran las películas para adultos a las que accedíamos antes incluso de llegar a pisar la adolescencia, con el atractivo inmenso de todo lo prohibido; eran las fichas en cartulinas y los recortes de fotografías; eran los estrenos con colas interminables; era la conversación con aquella chica que me atrapó hasta hacerme olvidar donde estábamos... e incluso fue una declaración de amor.


No puedo imaginarme mi vida sin el cine. Nada sería lo mismo. Dejemos pues que pasen ante nosotros, en palabras, imágenes de toda una vida.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Tres anuncios en las afueras



Dirección: Martin McDonagh.

Guion: Martin McDonagh.

Música: Carter Burwell.

Fotografía: Ben Davis.

Reparto: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, Lucas Hedges, Peter Dinklage, Abbie Cornish, Željko Ivanek, Caleb Landry Jones, John Hawkes, Samara Weaving. 

Enfadada por la falta de progreso en la investigación sobre la violación y asesinato de su hija, Mildred Hayes (Frances McDormand) decide alquilar tres vallas publicitarias donde expresar su ira.

Tres anuncios en las afueras (2017) tiene su origen en unas vallas publicitarias parecidas a las de la película que el director vio durante un viaje por el Sur de los Estados Unidos.

Es un arranque muy peculiar para una cinta que trata del odio y el dolor, la soledad, la amargura y la frustración. Y a pesar de que McDonagh salpica la historia con pequeños momentos de humor, el resultado es un film bastante deprimente porque asistimos a un retrato de unos personajes que no saben cómo encajar su sufrimiento y hacerle frente de una manera sensata. De ahí sus reacciones violentas e injustas que hacen que no podamos defenderlos, incluso cuando el dolor que arrastran pueda llevarnos a la compasión en un primer instante.

De ahí que la película resulte bastante difícil de digerir, pues no podemos identificarnos ni aplaudir el comportamiento de los protagonistas. Y si Mildred nos despertaba cierta simpatía al principio, conforme avanza la historia va convirtiéndose en alguien cuyos actos es imposible defender. Incluso si el director intenta edulcorar la cosa con un final tan forzado como absurdo, no parece que la redención de Mildred llegue a parecernos posible.

Otro detalle un tanto cuestionable es la deriva melodramática de la historia en muchos momentos. Si bien puede estar en cierto modo justificado este enfoque, acaba por convertir la película en algo demasiado truculento y excesivo, lo que le resta verosimilitud en favor de un dramatismo muy peliculero.

En cambio, el reparto es soberbio, con Frances McDormand brillante y muy convincente, Sam Rockwell excelente y Woody Harrelson perfecto en su papel y protagonizando el mejor momento de toda la cinta con la carta que le escribe a su esposa (Abbie Cornish) como despedida.

jueves, 22 de enero de 2026

Pequeños detalles



Dirección: John Lee Hancock.

Guion: John Lee Hancock.

Música: Thomas Newman.

Fotografía: John Schwartzman.

Reparto: Denzel Washington, Rami Malek, Jared Leto, Chris Bauer, Sofia Vassilieva, Natalie Morales, Terry Kinney, Michael Hyatt.

Una serie de asesinatos de mujeres en Los Ángeles parecen apuntar a un asesino en serie y para Joe Deacon (Denzel Washington) puede tratarse del mismo tipo al que siguió la pista años atrás.

Pequeños detalles (2021) tiene la apariencia de un thriller en torno a un asesino en serie. Sin embargo, la originalidad del John Lee Hancock reside en que la historia deja de lado en gran medida tanto los crímenes, que se presentan mediante elipsis, lo cuál se agradece pues evita la consabida truculencia que suele acarrear este tipo de enfoques, como la investigación policial para enfocar la trama en los protagonistas: un antiguo detective venido a menos (Washington), el detective encargado de investigar los asesinatos, Jim Baxter (Rami Malek) y el principal sospechoso, Sparma (Jared Leto).

A favor del enfoque de Hancock, decir que el retrato de los tres implicados se realiza con bastante acierto. No se evitan ciertos tópicos, como el pasado oscuro de Deacon, que se desvela al final, pero en líneas generales la manera de acercarnos a los protagonistas es bastante sutil, dejando siempre las puertas abiertas a nuestras suposiciones, lo que añade ese punto de incertidumbre y duda necesario para mantener nuestro interés, una vez que la investigación pasa a un segundo plano.

Pero si el enfoque es correcto, su desarrollo lo es menos. Tal vez tanta indefinición perjudica la intensidad y el resultado es una película un tanto fría y en la que faltan momentos importantes que creen la tensión que se echa de menos a lo largo de toda la cinta.

Menos mal que el reparto compensa en parte esa carencia, con la solvencia habitual de Denzel Washington y un muy buen trabajo por parte de Jared Leto, dando vida a un tipo oscuro y peligroso sin caer nunca en excesos.

Por desgracia, parte del final no me pareció del todo convincente. Me refiero a cuando Baxter acompaña a Sparma en busca del cadáver de una mujer desaparecida. La escena, demasiado larga, con la impresión de tener demasiados minutos de relleno, termina resultando algo ilógica, tal vez porque el comportamiento del detective no parece el más lógico y eso podríamos achacarlo a un fallo del guión a la hora de definir a este personaje.

El desenlace, sin embargo, me gustó bastante al salirse de lo más trillado y ofrecer un enfoque menos habitual, donde la ética y la moral se sacrifican por una causa tal vez noble, pero cuestionable.

En todo caso, sin ser una película redonda, Pequeños detalles juega con cierta originalidad y un buen gusto innegable a la hora de la puesta en escena. 

viernes, 16 de enero de 2026

El asesino del juego de citas



Dirección: Anna Kendrick.

Guion: Ian McDonald.

Música: Dan Romer y Mike Tuccillo.

Fotografía: Zach Kuperstein.

Reparto: Anna Kendrick, Daniel Zovatto, Tony Hale, Nicolette Robinson, Pete Holmes, Autumn Best, Kathryn Gallagher, Kelley Jakle. 

Sheryl (Anna Kendrick), aspirante a actriz, participa en un concurso de citas de televisión para ganar algo de dinero. Lo que no sabe es que el concursante al que elige como pareja es un asesino en serie (Daniel Zovatto).

Interesante debut en la dirección de Anna Kendrick que con El asesino del juego de citas (2023) demuestra que se puede aportar algo de imaginación a un género que se mueve generalmente en terrenos poco creativos.

Kendrick eligió un caso real, el del psicópata Rodney Alcala, que se cree que pudo asesinar en la década de los setenta a cerca de ciento treinta mujeres, siendo finalmente detenido y condenado, muriendo en prisión.

Lo primero que destaca en la puesta en escena de Anna Kendrick es la sencillez. La directora se limita a lo fundamental, evitando además los detalles más macabros de la historia, lo que se agradece, sin adornos superfluos. Y gracias a ello, a su estilo directo, logra involucrarnos desde el primer momento. Es maravilloso como, en el primer asesinato que nos muestra, en unos segundos humaniza a la víctima para lograr que sintamos verdadero miedo y lástima por esa mujer. Es todo un ejemplo de precisión narrativa.

A partir de ahí, jugando con saltos constantes en el tiempo que, si bien pueden molestar al principio, resultan a la larga muy útiles agilizando el desarrollo, va construyendo un relato que se aparta afortunadamente de lo más vulgar del género. Porque la clave es que la directora no busca asustarnos ni implicarnos a base de juegos y excesos, sino que su idea es mucho mejor: conocer o sufrir la enfermedad del asesino, un hombre frío y desequilibrado, mediante un relato desprovisto de adornos sobre su comportamiento. En la eficacia del mismo hay que alabar el gran trabajo de Daniel Zovatto que, con una economía de gestos prodigiosa, es capaz de infundirnos verdadero terror hacia su persona.

Kendrick, además de la elegante y simple puesta en escena, se sirve también de una fotografía de tonos fríos que armoniza perfectamente con la mente del asesino. El resultado es una cinta perturbadora que no necesita de artificios para ponernos un nudo en la garganta.

El asesino del juego de citas me parece un muy buen debut de la actriz tras las cámaras.   

viernes, 9 de enero de 2026

Hanna



Dirección: Joe Wright.

Guion: Seth Lochhead y David Farr.

Música: The Chemical Brothers.

Fotografía: Alwin Küchler.

Reparto: Saoirse Ronan, Eric Bana, Cate Blanchett, Tom Hollander, Jessica Barden, Olivia Williams, Jason Flemyng, Aldo Maland, Martin Wuttke, Vicky Krieps, Michelle Dockery. 

Hanna (Saoirse Ronan) es una adolescente que ha sido criada en un lugar remoto de Finlandia por su padre adoptivo Erik Heller (Eric Bana), ex agente de la CIA. Cuando se siente preparada, Heller la autoriza a cumplir su misión.

Hanna (2011) es un curioso film de acción que busca salirse de lo más habitual con muchos elementos extraños que, sin embargo, funcionan.

Por un lado, la protagonista: una adolescente especialmente preparada para el combate con la misión de vengar el asesinato de su madre (Vicky Krieps) cuando era una niña. Hanna ha crecido aislada, sin conocer casi nada del mundo, salvo lo que su padre le leía en una enciclopedia. Ello le da un toque emotivo a la película, especialmente cuando Hanna hace amistad con una niña de su edad (Jessica Barden) y descubre la música y a los hombres. Hay algunas escenas bastante tiernas y con un rasgo poético que, desde mi punto de vista, son lo mejor de la cinta, pues aportan un elemento inesperado a la trama, convirtiéndola en algo mucho más cercano.

La historia aborda el tema de la experimentación genética para crear superhombres, un detalle interesante que, sin embargo, el guión no explota demasiado bien, dejándolo como una mera referencia al origen de la protagonista. Está claro pues que el interés primordial es la acción pura y dura. Y por aquí es por donde flojea la película, pues el argumento al final se queda reducido a lo mínimo y los personajes, especialmente Eric y Marissa Wiegler (Cate Blanchett), la asesina de la madre de Hanna, se quedan en el esqueleto cuando habría sido más interesante haberlos desarrollado más.

La puesta en escena intenta aportar originalidad, con detalles que no se suelen ver mucho en este tipo de películas y que, sin ser nada del otro mundo, aportan un toque personal por parte del director.

Pero, junto a los momentos más íntimos de Hanna, lo mejor de la historia reside en el excelente trabajo de Saoirse Ronan, con una mezcla perfecta de vulnerabilidad, inocencia y determinación, sorprendentes para su edad, y la siempre eficaz Cate Blanchett, muy sólida como la mala de la historia a pesar de lo esquemático de su papel.

En definitiva, una película que argumentalmente no ofrece nada original pero, en cambio, está salpicada de pequeños momentos que la elevan y humanizan. El resultado es correcto aunque le falta algo más de profundidad y sensibilidad para llegar a cotas más altas. 

jueves, 1 de enero de 2026

The Faculty



Dirección: Robert Rodríguez.

Guion: Kevin Williamson.

Música: Marco Beltrami.

Fotografía: Enrique Chediak.

Reparto: Elijah Wood, Josh Hartnett, Clea DuVall, Shawn Hatosy, Famke Janssen, Jordana Brewster, Laura Harris, Bebe Neuwirth, Usher Raymond, Robert Patrick, Piper Laurie, Salma Hayek.

Un pequeño grupo de estudiantes de un instituto de Ohio empieza a observar un comportamiento extraño de los profesores e imaginan que puede deberse a una invasión extraterrestre.

The Faculty (1998) es un singular film de terror que aúna varios géneros más, como la ciencia-ficción, la temática juvenil y algunas dosis de crítica social. La fórmula, sin ser brillante, termina funcionando bastante bien.

Quizá el punto clave de la película sea el reparto. Sin grandes nombres, el conjunto de alumnos resulta realmente atractivo, reuniendo prototipos clásicos (el marginado, la rarita, el atleta, la trepa, la nueva o el listillo) interpretados por actores que encajan a la perfección en sus roles. No son grandes figuras de la interpretación, pero en la película tienen cierto carisma y acabas identificándote con ellos.

Y lo mismo se puede decir de los profesores: cada uno encaja muy bien en su rol, especialmente Robert Patrick como el entrenador del equipo de fútbol americano del instituto, resultando especialmente amenazador. 

En cuanto al desarrollo de la trama, todo fluye de manera bastante natural, desde los primeros minutos, que ya nos ponen en tensión sin previo aviso, hasta el núcleo de la intriga y el desenlace. Es verdad que en todo ello no hay nada realmente novedoso, pero Robert Rodríguez consigue un ritmo realmente perfecto, donde cada escena tiene sentido y aporta algo al desarrollo, sin tiempos muertos ni nada superfluo. 

Además, los diálogos tienen siempre interés, con referencias constantes a libros y películas de terror que resultan muy apropiadas y añaden un plus a la trama.

Se puede argumentar que los efectos especiales están algo anticuados y que un fan del terror puede sentirse algo defraudado porque hoy en día The Faculty no da mucho miedo ni asco. Pero ese es un punto, para mí, a su favor. Un film de terror que basa su eficacia en una argumento que te interesa y no en trucos, sustos y afán de revolver las tripas es sin duda mucho mejor.

Con el paso del tiempo, la película se ha convertido en uno de esos films de culto que, más allá de sus limitaciones, tiene tantos elementos interesantes y una personalidad única que justifica su pervivencia.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Canary Black



Dirección: Pierre Morel.

Guion: Matthew Kennedy.

Música: Jessica Weiss.

Fotografía: Thierry Arbogast.

Reparto: Kate Beckinsale, Rupert Friend, Ray Stevenson, Goran Kostic, Jaz Hutchins, Ben Miles, Romina Tonkovic, Rok Juricic. 

Avery Graves (Kate Beckinsale), una eficaz agente de la CIA, es chantajeada por un desconocido que ha secuestrado a su marido, David (Rupert Friend), para que le entregue unos archivos secretos conocidos como Canary Black.

Canary Black (2024) es una más de esas tantas películas de acción en las que el papel protagonista lo desempeña una mujer. Es la tendencia en los tiempos actuales, por mucho que cueste ver a la aparentemente delicada Kate Beckinsale repartiendo mamporros a derecha e izquierda y poniendo fuera de combate a tipos en apariencia mucho más duros que ella. Pero todo sea por apartar a las mujeres del típico rol secundario de siempre, aunque se podrían idear papeles más verosímiles. El problema es que la industria carece de imaginación y al final lo que hace es crear el típico film para un hombre sustituyéndolo por la presencia políticamente correcta de una mujer. Y si esta es guapa y sexy, mejor aún.

Dicho lo cuál, el que se espere encontrar un film de acción novedoso, apasionante y con una buena intriga se va a llevar la gran decepción. Porque Canary Black carece de un argumento potente y no deja de ser la concatenación de múltiples escenas de acción sin el más mínimo interés en darles una consistencia más o menos plausible.

La trama es demasiado endeble como para que podamos creérnosla, el desarrollo es tan plano que jamás tememos por el desenlace, de manera que no vivimos ningún momento real de tensión u emoción, en parte también porque los personajes parecen de cartón piedra, pues el guión no se ha preocupado de dotarlos de una dimensión con cierto calado, más allá de las pinceladas básicas.

Además, el reparto tampoco es muy bueno y solo destaca la protagonista que, para colmo, no sé si por culpa del pobre guión o por no tomarse su rol en serio, tampoco es que resulte muy convincente, con una interpretación muy floja.

En cambio, si nos tomamos todo el tinglado a la ligera, que pienso que es la única manera seria de hacerlo, podemos reírnos a gusto con algunos momentos singulares, como ver a la protagonista colgada de un dron gigante.

Canary Black, en definitiva, no es una historia a la que buscar lógica alguna. Puedes divertirte un rato si no le exiges nada de nada, pero, sinceramente, es una mala película.

sábado, 13 de diciembre de 2025

Invitación a un asesinato



Dirección: Stephen Shimek.

Guión: Gérard Miller, Brian O'Donnell y Jerome Reygner-Kalfon 

Música: Joshua Sohn.

Fotografía: Brian Vilim.

Reparto: Mischa Barton, Chris Browning, Bianca A. Santos, Giles Matthey, Grace Lynn Kung, Seamus Dever, James Urbaniak, Amy Sloan, Alex Hyde-White, Clark Carmichael, Rae Gray, Liz Pazik.

Seis personas sin aparente relación entre sí son invitadas a pasar un fin de semana en la masión que el multimillonario Lewis Findley (Alex Hyde-White) posee en una isla.

Las películas de misterio y crímenes, al estilo de las novelas de Agatha Christie, a la que se rinde homenaje abiertamente en la cinta, resultan siempre en principio atractivas por el reto a nuestra perspicacia y la dosis de intriga que nos garantiza mantenernos enganchados a la trama.

Pero también es evidente, y lo saben perfectamente bien los asiduos lectores de las novelas de la reina del misterio, que muchas veces los desenlaces son decepcionantes por no estar a la altura de nuestras expectativas, jugando con los espectadores con trampas y giros de última hora.

Invitación al asesinato (2023) nos mantiene expectantes sin mucho problema durante la primera parte de la historia precisamente por la intriga en torno a los motivos por los que un millonario reúne a seis desconocidos en una mansión aislada. Se sospecha de inmediato de una serie de crímenes, al estilo de la novela Diez negritos, pero las cosas no irán por ahí, sino que el argumento, desgraciadamente, es mucho menos ingenioso.

Lo que queda claro desde el comienzo es que Invitación al asesinato es una película con cierta buena presentación pero que se desarrolla de una manera un tanto rutinaria, sin nada realmente reseñable, empezando por un reparto con rostros poco conocidos que, si bien no desentona, tampoco brilla especialmente.

El guión tampoco se anda con rodeos y desde el principio vemos que va directo al grano, lo que se agradece para evitarnos momentos sin sustancia pero, al mismo tiempo, deja la impresión de que se trata de una historia sin mucha profundidad. 

Pero es en el momento en que la historia empieza a desvelar sus trucos cuando nos damos cuenta en realidad de la poca entidad del argumento, cuya banalidad sale a relucir en la parte final del relato, con una historia poco convincente y, lo que es peor, una puesta en escena donde el director muestra su absoluta falta de talento para crear un mínimo de tensión en los momentos clave de la cinta.

Al final, tenemos un film muy poco estimulante que solamente puede satisfacer a un público muy poco exigente o sin mucha experiencia en películas de este estilo. Prescindible.