Dirección: Rian Johnson.
Guion: Rian Johnson.
Música: Nathan Johnson.
Fotografía: Steve Yedlin.
Reparto: Daniel Craig, Josh O'Connor, Glenn Close, Josh Brolin, Mila Kunis, Jeremy Renner, Kerry Washington, Andrew Scott, Cailee Spaeny, Daryl McCormack, Thomas Haden Church, Jeffrey Wright, Annie Hamilton.
El joven reverendo Jud Duplenticy (Josh O'Connor) es enviado para ayudar al díscolo Monseñor Wicks (Josh Brolin) en su parroquia. Cuando este muere asesinado en extrañas circunstancias, el detective Benoit Blanc (Daniel Craig) acude a resolver el misterio.
Tercera entrega de la serie inaugurada por Puñales por la espalda (Rian Johnson, 2019) y que continuó en 2022 Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion (Rian Johnson).
En esta entrega del año 2025, Rian Johnson, sin dejar de lado los toques de humor, adopta un enfoque mucho más serio, con elementos incluso de cine de terror, ofreciendo un espectáculo resultón que mantiene el toque peculiar de la saga.
La película se apoya en una fórmula que lleva muchísimo tiempo funcionando: plantear un crimen en apariencia irresoluble y llevar al espectador, de la mano del misterio, hasta la resolución final. Es algo que siempre funciona si se tiene el sentido común de no engañar al espectador y ofrecer un espectáculo digno.
Y comenzando con un reparto muy logrado, Johnson reúne los elementos necesarios para su propósito: ofrecer una película que nos entretenga durante toda la duración de la misma, algo que consigue a pesar de las más de dos horas de metraje.
La clave de todo es una puesta en escena cuidada, un ritmo que no de lugar a tiempos muertos y un derroche de palabrería que nos mantenga expectantes y le de a los personajes el empaque necesario para construir un relato con cierta profundidad. Es verdad que lo que se persigue no es hacer una película de denuncia o crítica, sino un simple entretenimiento, pero todo juega su papel para amueblar debidamente la propuesta.
Se puede achacar lo rebuscada de la solución, pero ello no la hace inverosímil, con lo que el director evita uno de los fallos más recurrentes del género: presentar una solución que defraude al espectador. En este caso, aceptamos la solución que, aunque retorcida, resulta también bastante bien elaborada y con cierto sentido.
No es que la película vaya a marcar época, pero no creo que sea lo que se buscara, sino ofrecer un producto de cierta calidad dentro de la premisa de un consumo de masas sin demasiadas exigencias. Cumple con lo que se espera de ella y eso es de agradecer.






