Dirección: Robert Mulligan.
Guion: Jenny Wingfield.
Música: James Newton Howard.
Fotografía: Freddie Francis.
Reparto: Sam Waterston, Tess Harper, Gail Strickland, Reese Witherspoon, Jason London, Emily Warfield, Ernie Lively, Dennis Letts, Bentley Mitchum.
Dani (Reese Witherspoon) es una niña de catorce años que está pasando de la infancia a la adolescencia. Al conocer a su nuevo vecino Court (Jason London), de diecisiete años, no tarda en enamorarse perdidamente de él.
Verano en Louisiana (1991) supone el debut en el cine de Reese Witherspoon, que demuestra un talento inmenso, convirtiendo sus escenas en un regalo maravilloso, en contraste con la hermosa pero acartonada Emily Warfield.
La cinta también es la última de su director, que eligió como despedida un tema muy similar a su Verano del 42 (1971), sobre el despertar al amor de una adolescente en este caso.
La película cuenta una historia bastante sencilla que en buena medida refleja los sentimientos e ilusiones de una adolescente que comienza a sentirse mayor aunque sin serlo del todo. Falta, eso sí, más profundidad a la hora de abordar el tema, pues Mulligan parece preferir recrearse en escenas hermosas y sentimentales que componen un relato muy tierno pero un tanto superficial.
Verano en Louisiana se acerca más a un cuento que a una historia real. Todos los personajes principales son buenas personas, siempre con pensamientos positivos, cariñosos y comprensivos. El acierto de Mulligan tal vez resida en que, con ese material, consigue que la película no se convierta en un drama excesivamente edulcorado, si bien en el tramo final no puede evitar algunos momentos un tanto lacrimógenos.
Sin duda, una cinta que refleja bien el talante del director, con su gusto por historias románticas y tiernas y su tratamiento, donde la estética y el buen gusto se imponen siempre.






