Dirección: Barbara Bialowas y Tomasz Mandes.
Guión: Tomasz Klimala, Tomasz Mandes y Barbara Bialowas (Novela: Blanka Lipinska).
Música: Michal Sarapata y Mateusz Sarapata.
Fotografía: Bartek Cierlica.
Reparto: Anna Maria Sieklucka, Michele Morrone, Bronislaw Wroclawski, Otar Saralidze, Magdalena Lamparska, Natasza Urbanska, Grazyna Szapolowska.
Massimo (Michele Morrone), miembro de la mafia siciliana, ha tenido una visión de una hermosa mujer (Anna Maria Sieklucka). Cuando la encuentra en la vida real, obsesionado con ella, la secuestra para intentar que antes de un año se enamore de él.
Producción polaca de gran éxito en Netflix, 365 días (2020) sigue un poco la estela de 50 sombras de Grey (Sam Taylor-Johnson, 2015), es decir, una historia algo rocambolesca donde el objetivo es ofrecernos un film erótico.
Por lo tanto, el análisis de la cinta se rige por un parámetro evidente: ver si las imágenes logran su objetivo de funcionar como un estímulo para los espectadores. La elección de la pareja protagonista va en este sentido y creo que funciona muy bien, pues tanto Michele Morrone como Anna Maria Sieklucka son realmente atractivos.
Otro cantar son las escenas sexuales, donde la dirección no se muestra demasiado inspirada, de manera que, salvo el morbo del planteamiento y la belleza de los protagonistas, la cinta no es muy original. Es más, creo que se desaprovecha todo el potencial de la historia con una puesta en escena lujosa pero sin mucha vida dentro.
Pero el principal problema de la película es su argumento. Y ya no me refiero a lo complicado que resulta aceptar el asunto del secuestro, presentado de manera un tanto burda, sino que conforme avanza la película comprobamos que el guión tiene muy poco que ofrecernos y se desarrolla de manera repetitiva. También en este apartado echamos de menos algo más de elaboración del guión, pues aún con lo inverosímil del planteamiento, a nivel estrictamente del erotismo perseguido, ese era un filón que daba para bastante más.
¿Merece la pena? Bueno, si sabemos lo que ofrece y no somos demasiado exigentes, la producción está bien cuidada, la base de la historia tiene su punto de interés y originalidad y el desarrollo, aunque sin nada especialmente destacable, se lleva bien. Permite pasar el rato y como las propuestas de este tipo escasean, pues al final no resulta del todo desaprovechable, aunque siempre dejando la sensación de que no se sacó todo su potencial y no deja de ser un film mediocre.