El cine y yo

Me resulta imposible imaginar mi vida sin el cine. De alguna manera me ha ido conformando en salas oscuras, donde el universo por entero brillaba ante mí y la realidad, la otra realidad, desaparecía milagrosamente para dar paso a una vida ilimitada. Al menos, cuando yo era niño era así.


Uno de los primeros recuerdos que tengo es de pánico y fascinación. La película se titulaba "Jerónimo" y yo tenía tres años. En un televisor en blanco y negro, con una imagen seguramente bastante pobre, aquella película me aterraba y me atraía en partes iguales, y yo sentía que estaba ante algo que me superaba. Desde entonces, mi vida y el cine han ido de la mano.


El cine me nutría de imágenes que abrían mi imaginación como quién abre una ventana a las montañas. El cine me proporcionaba una vida nueva infinita en aventuras y en heroicidades. El cine era un baúl, un escondite y una fuente. En el misterio estaba la plenitud.


El cine eran las sesiones de los sábados a las cuatro; eran las películas para adultos a las que accedíamos antes incluso de llegar a pisar la adolescencia, con el atractivo inmenso de todo lo prohibido; eran las fichas en cartulinas y los recortes de fotografías; eran los estrenos con colas interminables; era la conversación con aquella chica que me atrapó hasta hacerme olvidar donde estábamos... e incluso fue una declaración de amor.


No puedo imaginarme mi vida sin el cine. Nada sería lo mismo. Dejemos pues que pasen ante nosotros, en palabras, imágenes de toda una vida.

jueves, 9 de abril de 2026

Vidas rebeldes



Dirección: John Huston.

Guion: Arthur Miller.

Música: Alex North.

Fotografía: Russell Metty.

Reparto: Clark Gable, Marilyn Monroe, Montgomery Clift, Thelma Ritter, Eli Wallach, James Barton, Kevin McCarthy, Estelle Winwood. 

Roslyn Tabor (Marilyn Monroe) llega a Reno para divorciarse. Allí conocerá a Gay (Clark Gable), un viejo vaquero del que se enamora.

Hay películas cuyo valor histórico es más importante que su calidad intrínseca y este es el caso de Vidas rebeldes (1961), un largometraje que ha pasado a la historia por ser la última película de Marilyn Monroe y de Clark Gable, que moriría pocos días después de finalizar el rodaje de un ataque al corazón.

La película es un retrato de unos perdedores, gente desubicada, inadaptada y, en medio de ellos, aparece Roslyn, una hermosa mujer capaz de despertar en ellos viejas pasiones dormidas. Sin embargo, ella misma es otra inadaptada, medio niña, medio mujer, deseada por los hombres pero en realidad sola, incapaz de compartir su vida con alguien. Y triste, como le dice Gay, la mujer más triste que ha conocido.

Arthur Miller, casado entonces con la actriz aunque ya con el matrimonio roto, escribió un guión en el que es fácil confundir a la actriz con el personaje. Por ello la historia cobra una inesperada vida que se proyecta más allá de la pantalla y se vuelve más dolorosa y más real.

Sin embargo, como obra cinematográfica, Vidal rebeldes es un film pretencioso y algo confuso, con un intento manifiesto de ofrecernos retratos de seres atormentados que parecen demasiado forzados como para resultar cercanos. 

Intenta ser el retrato de personas que están perdiendo su lugar en el mundo por los cambios que llevan al final de su manera de vivir y de entender la vida. Es la civilización devorando a los últimos rebeldes. El problema es el tono tan frío, tan rebuscado en que se expresa todo y donde Miller parece más preocupado de soltar frases lapidarias que de crear una historia cercana.

En todo caso, John Huston consigue crear un relato cuyo dinamismo se sobrepone a los largos diálogos y, con la fotografía de Russell Metty, imprime carácter y cierta belleza a la historia. A esto hemos de añadir la presencia de un reparto sublime. Marilyn Monroe, siempre con ese no se qué que la hacía mucho más atractiva de lo que era en realidad, es una delicia; sin embargo, con quién más he disfrutado es con Clark Gable; no es el de sus mejores años, pero imprime un carácter a la historia solo al alcance de las grandes estrellas de Hollywood.

Vidas rebeldes pertenece a esa curiosa corriente literaria y cinematográfica en dónde personas extrañas viven situaciones cercanas. Sinceramente, prefiero las películas de personas cercanas viviendo situaciones extraordinarias.

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