Dirección: Robert Rodríguez.
Guion: Kevin Williamson.
Música: Marco Beltrami.
Fotografía: Enrique Chediak.
Reparto: Elijah Wood, Josh Hartnett, Clea DuVall, Shawn Hatosy, Famke Janssen, Jordana Brewster, Laura Harris, Bebe Neuwirth, Usher Raymond, Robert Patrick, Piper Laurie, Salma Hayek.
Un pequeño grupo de estudiantes de un instituto de Ohio empieza a observar un comportamiento extraño de los profesores e imaginan que puede deberse a una invasión extraterrestre.
The Faculty (1998) es un singular film de terror que aúna varios géneros más, como la ciencia-ficción, la temática juvenil y algunas dosis de crítica social. La fórmula, sin ser brillante, termina funcionando bastante bien.
Quizá el punto clave de la película sea el reparto. Sin grandes nombres, el conjunto de alumnos resulta realmente atractivo, reuniendo prototipos clásicos (el marginado, la rarita, el atleta, la trepa, la nueva o el listillo) interpretados por actores que encajan a la perfección en sus roles. No son grandes figuras de la interpretación, pero en la película tienen cierto carisma y acabas identificándote con ellos.
Y lo mismo se puede decir de los profesores: cada uno encaja muy bien en su rol, especialmente Robert Patrick como el entrenador del equipo de fútbol americano del instituto, resultando especialmente amenazador.
En cuanto al desarrollo de la trama, todo fluye de manera bastante natural, desde los primeros minutos, que ya nos ponen en tensión sin previo aviso, hasta el núcleo de la intriga y el desenlace. Es verdad que en todo ello no hay nada realmente novedoso, pero Robert Rodríguez consigue un ritmo realmente perfecto, donde cada escena tiene sentido y aporta algo al desarrollo, sin tiempos muertos ni nada superfluo.
Además, los diálogos tienen siempre interés, con referencias constantes a libros y películas de terror que resultan muy apropiadas y añaden un plus a la trama.
Se puede argumentar que los efectos especiales están algo anticuados y que un fan del terror puede sentirse algo defraudado porque hoy en día The Faculty no da mucho miedo ni asco. Pero ese es un punto, para mí, a su favor. Un film de terror que basa su eficacia en una argumento que te interesa y no en trucos, sustos y afán de revolver las tripas es sin duda mucho mejor.
Con el paso del tiempo, la película se ha convertido en uno de esos films de culto que, más allá de sus limitaciones, tiene tantos elementos interesantes y una personalidad única que justifica su pervivencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario