El cine y yo

Me resulta imposible imaginar mi vida sin el cine. De alguna manera me ha ido conformando en salas oscuras, donde el universo por entero brillaba ante mí y la realidad, la otra realidad, desaparecía milagrosamente para dar paso a una vida ilimitada. Al menos, cuando yo era niño era así.


Uno de los primeros recuerdos que tengo es de pánico y fascinación. La película se titulaba "Jerónimo" y yo tenía tres años. En un televisor en blanco y negro, con una imagen seguramente bastante pobre, aquella película me aterraba y me atraía en partes iguales, y yo sentía que estaba ante algo que me superaba. Desde entonces, mi vida y el cine han ido de la mano.


El cine me nutría de imágenes que abrían mi imaginación como quién abre una ventana a las montañas. El cine me proporcionaba una vida nueva infinita en aventuras y en heroicidades. El cine era un baúl, un escondite y una fuente. En el misterio estaba la plenitud.


El cine eran las sesiones de los sábados a las cuatro; eran las películas para adultos a las que accedíamos antes incluso de llegar a pisar la adolescencia, con el atractivo inmenso de todo lo prohibido; eran las fichas en cartulinas y los recortes de fotografías; eran los estrenos con colas interminables; era la conversación con aquella chica que me atrapó hasta hacerme olvidar donde estábamos... e incluso fue una declaración de amor.


No puedo imaginarme mi vida sin el cine. Nada sería lo mismo. Dejemos pues que pasen ante nosotros, en palabras, imágenes de toda una vida.

jueves, 9 de julio de 2026

10x10



Dirección: Suzi Ewing.

Guion: Noel Clarke y Suzi Ewing.

Fotografía: Aaron Reid.

Reparto: Luke Evans, Kelly Reilly, Stacy Hall, Jason Maza, Skye Lucia Degruttola, Olivia Chenery, Norma Dixit, Noel Clarke.

Lewis (Luke Evans) sigue a una mujer llamada Cathy (Kelly Reilly) y la secuestra.

La fuerza de 10x10 (2018) reside en el misterio de por qué Luke secuestra a Cathy, una simple vendedora de flores. De ahí que el guión se esfuerce en ocultarnos el motivo del secuestro durante todo el tiempo posible, haciendo que la única pregunta que le haga Lewis a su secuestrada sea su nombre y que esta, curiosamente, nunca le pregunte el motivo por el que la secuestró.

Sí, resulta todo un tanto artificial, pero nos mantiene en vilo porque uno de los pecados del ser humano es la curiosidad y, por lo tanto, los guionistas saben que mientras esta dure nos mantendremos al pie del cañón.

Sin embargo, pronto nos damos cuenta de que ni siquiera el misterio, que sospechamos que puede ser algo decepcionante, puede mantener una historia que en seguida parece agotada. Habría hecho falta algo más para no tener la sensación de que el desenlace se alarga artificialmente. Y es que 10x10 se podría haber resuelto en media hora prácticamente.

Por suerte, los dos protagonistas mantienen el tipo y hacen más llevadera la película. Cuando al fin se descubre el misterio, no voy a decir que decepcione, pero conlleva un cambio sustancial en la historia que me pareció excesivo. Es cierto que este tipo de argumentos suelen basarse en la sorpresa final, algo que desde mi punto de vista nunca debería ser la baza principal de una película. En este caso lo es y creo que no cumple con el papel que los guionistas tenían pensado y el desenlace, además de muy previsible y algo torpe, se desvela como algo muy poco convincente.

Así pues, estamos ante un film mediocre que solo entretiene mientras permanecemos ignorantes de los motivos de Lewis y justo en la parte que debería ser crucial, se desploma.

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