Dirección: Julian Farino.
Guion: Ian Helfer y Jay Reiss.
Música: Klaus Badelt y Andrew Raiher.
Fotografía: Steven Fierberg.
Reparto: Hugh Laurie, Leighton Meester, Alia Shawkat, Oliver Platt, Catherine Keener, Allison Janney, Adam Brody, Sam Rosen.
David (Hugh Laurie), un hombre maduro con un matrimonio en crisis, termina cediendo a la tentación e inicia una relación con Nina (Leighton Meester), la hija de su mejor amigo (Oliver Platt).
He aquí una comedia con un planteamiento novedoso, en cuanto el romance no es el típico entre jóvenes, sino que involucra a un hombre casado con una jovencita que podría ser su hija. Me parece un punto de partida realmente interesante desde el que abordar temas como la rutina, el aburrimiento, la crisis de la mediana edad, las normas sociales, el valor de la amistad, la búsqueda de la felicidad..., y todo ello está presente en La hija de mi mejor amigo (2011), aunque sin que el guión consiga sacarle todo el potencial a tantas posibilidades.
Para empezar, advertir que si esperas encontrarte con una comedia ingeniosa ese no es el caso. De comedia tiene que la cinta elude un enfoque dramático y apuesta por un tono ligero, pero el guión es muy soso como para sacarnos alguna sonrisa.
Otro detalle desconcertante es la falta de intensidad en los momentos clave, dando a veces la impresión de que la escena se ha quedado sin terminar o tal vez sin ofrecernos lo mínimo que esperaríamos de los momentos cruciales. Y por ahí es por dónde el guión muestra sus debilidades: ofrece un relato muy plano y superficial que no ahonda en todo lo que insinúa, como si los guionistas fueran incapaces de expresar con profundidad los temas abordados. Así, la crisis de David se queda en nada, las aclaraciones entre él y su esposa (Catherine Keener) y su hija (Alia Shawkat) pecan de simplistas y breves y los conflictos terminan por resultar muy poco elaborados, dejando a la historia sin sustancia alguna.
Incluso el desenlace es frustrante, con un intento absurdo por no salirse de lo más convencional, renunciando a todo lo que hubiera podido ser más transgresor o, sencillamente, más valiente.
Al final, lo mejor es el reparto, donde el personaje que finalmente resulta más interesante es el de Oliver Platt, cuya crisis de mediana edad resuelve con compras absurdas e intentos poco exitosos por mantenerse joven.

Hola Manuel! La película de la cual haces una reseña y me guio por tu crítica ya que no la he visto, pero sí que he visto este caso en la realidad, exactamente igual. Esta persona visita a su amigo que se conocen desde que eran pequeños y se enamora de una de las hijas de su amigo, mira el detalle... que había tenido en sus brazos al nacer esta niña y acaba casado con ella. La diferencia de edad como te imaginas es igual a la del padre. Siguen juntos y tienen un niño. En fin... así de real.
ResponderEliminarLa verdad es que el argumento parece algo forzado, pero como dicen, la realidad al final supera la ficción. No es una gran película, sin embargo.
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